ROCKWOOL apuesta por la energía más barata, aquella que no se consume


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El 5 de marzo tienen lugar el Día Mundial de la Eficiencia Energética, instaurado en Austria en 1998 con el objetivo de recordar a los ciudadanos, empresas e instituciones, la importancia creciente de realizar un consumo responsable de la energía.

Jordi Bolea, responsable de relaciones institucionales de ROCKWOOL Peninsular, filial española de la empresa danesa fabricante de lana de roca y proveedor de sistemas, nos habla sobre lo que supone la eficiencia energética y sobre cómo contribuir, desde el sector de la edificación, a conseguir edificios sostenibles, que ahorren energía y, en consecuencia, emisiones de CO2 a la atmósfera para cuidar el Medio Ambiente.

¿Qué es la eficiencia energética?

“Hoy en día el concepto de eficiencia energética está más que expandido y ya nadie se extraña al hablar de ello, por lo que podemos considerarlo todo un éxito para todos aquellos que nos implicamos en la concienciación social”, comenta Jordi Bolea, “sin embargo, a la práctica, aún queda mucho camino por recorrer. Necesitamos no sólo que se conozca el término de eficiencia energética sino también que, desde todos los sectores, se lleven a cabo acciones para conseguirla”.

Buenos hábitos: hay que ir más allá

Se habla mucho de eficiencia energética a nivel de ciudadanía aplicada a unos buenos hábitos de consumo, como aprovechar al máximo la luz solar, apagar la calefacción y aires condicionados por la noche, etc. A día de hoy, la eficiencia energética tiene que ir mucho más allá y se tiene que conseguir mediante la tecnología.

Consumo energético en edificios: invertir en aislamiento

Jordi Bolea afirma que “está demostrado que el 40% del consumo energético en la Comunidad Europea está causado por los edificios. En su mayor parte, esta energía se utiliza para calentar, refrigerar o ventilar y, en la mayoría de los casos, se malgasta innecesariamente debido a una mala gestión y de falta educación ciudadana sobre la gestión energética.”

Aislar los edificios mediante la estricta aplicación del CTE es una buena manera de reducir el coste energético. Según estudios realizados por ROCKWOOL esta reducción puede suponer hasta el 80% de ahorro en la factura energética si se aplica el llamado “espesor óptimo”, que varía en función de la edad y las características de cada edificio.

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